«Veuño» ya aparecía en las Ordenanzas de la Villa de Miranda del Castañar de 1755 como el término local para referirse a la vid. El «pareón» es un bancal. Con este nombre, cuatro socios han querido rendir homenaje a la tradición vinícola de la Sierra de Salamanca, una tradición que uno de ellos conoce desde dentro: durante años estuvo vinculado a la antigua cooperativa de la zona. La bodega se encuentra en Madroñal, a escasos kilómetros de los viñedos.
Un viaje incansable hacia el corazón del vino auténtico.
El viñedo
Los viñedos son de San Esteban de la Sierra y pertenecen a uno de los socios del proyecto. La apuesta es clara: un rufete 100 % como carta de presentación de una bodega anclada en la identidad más profunda de la Sierra.
Los vinos
Un rufete 100 % que condensa la historia de la viticultura serrana en cada botella.